A veces olvidamos que nuestras palabras hieren y se absorben. Todos, pero en especial los profesores, debemos recordar que cuando hablamos, muchas veces estamos creando cimientos en el pensamiento de nuestras alumnas/os sobre los que descansarán sus propias ideas y sus propios comportamientos futuros.

Como este vídeo me ha dejado sin palabras y con una lagrimilla asomando, no digo nada más. Juzguen ustedes mismos:

2 Responses
  1. Anónimo Says:

    Sira, menos mal que en este mundo hay gente que utiliza su profesión para hacer el bien, que se toma su tarea en serio, y que gracias a gente como tu la sociedad tiene esperanza. Los niños son el futuro. Si los adultos no les ayudamos con sus cimientos, ¿cómo construirán su vida? ¿cómo se mantendrá sin derrumbarse? Menos mal que en este mundo hay gente como tu.


  2. Muchas gracias por tus palabras, Anónimo, pero no merezco tanto alabo: ¡me has hecho sonrojar!

    Un saludo